El día que dejé de perseguir coches para empezar a contar la Panda Raid
Panda Raid es uno de los rallies amateur más auténticos que se pueden vivir en Marruecos, pero hay algo que no se cuenta desde fuera: lo que realmente pasa dentro. Puedes conocer más sobre el rally en la web oficial.
Después de dos años como fotógrafo para los corredores, un cambio inesperado me llevó a asumir la fotografía oficial de carrera en Panda Raid.
Un nuevo rol, un nuevo equipo y una de las ediciones más intensas que he vivido en el desierto.
Puedes conocer más sobre la prueba en la web oficial.
Empezamos
Hay momentos en los que todo parece estar en su sitio.
El flujo de trabajo funciona, el equipo está alineado, conoces la carrera como la palma de tu mano y puedes disfrutar de lo que realmente importa: la aventura, la gente y el lugar donde estás.
Después de un primer año absolutamente destructor y un segundo año afinando un nuevo flujo de trabajo con Restarts Studio, habíamos conseguido algo increíble: trabajar mejor, vivir más la carrera y disfrutar del camino.
Todo estaba listo para la siguiente edición.
O eso pensábamos.
Entonces llegó la llamada.
— Dani, tenemos que hablar.
La carrera había decidido introducir algunos cambios ese año.
Y entre ellos, uno importante: además del equipo de foto para los corredores, también asumiríamos la fotografía oficial de la carrera.
Sobre el papel parecía sencillo.
Paolo y yo conocíamos perfectamente la prueba. Sabíamos cómo se movía, dónde estaban los momentos clave, cómo respiraba cada etapa.
Pero había una pregunta importante sobre la mesa:
¿Cómo integramos un nuevo rol dentro de un equipo que ya funciona perfectamente?
Dos formas de mirar una misma carrera
La respuesta fue tan simple como elegante.
Nos turnaríamos.
Cada día uno de los dos asumiría el papel de fotógrafo oficial de carrera, mientras el otro seguiría con el trabajo de fotografía para los corredores.
Puede parecer el mismo trabajo.
Pero en realidad son dos mundos completamente distintos.
La fotografía para los corredores es pura reacción:
buscar acción, emociones, adelantamientos, polvo, esfuerzo… capturar ese instante que el corredor recordará siempre.
La fotografía oficial de carrera es otra cosa.
Es parar.
Observar.
Pensar.
No se trata de disparar 500 fotos para seleccionar 7.
Se trata de construir la identidad visual de una carrera.
Elegir qué momentos cuentan realmente la historia del evento, del lugar y de las personas que lo hacen posible.
Cuando el plan cambia
Todo estaba preparado.
Vendría Laura, Paolo y yo nos turnaríamos cada día y entre los dos la ayudaríamos a integrarse en el flujo de trabajo.
Teníamos claro el sistema, la metodología y la línea visual que queríamos seguir.
Gas.
Pero las carreras, como los viajes, nunca salen exactamente como los planeas.
Dos días antes de empezar…
Paolo tuvo que darse de baja por motivos personales.
Ups.
Llamada de Hache.
Horacio estaba en Abu Dabi.
Había que reaccionar rápido.
Encontrar una nueva persona para el equipo.
Explicar el flujo de trabajo desde cero.
Integrar nuevas miradas.
Y al mismo tiempo asumir el rol de fotógrafo de carrera.
Construir la historia de una carrera
“Fotografiar para un corredor es capturar un recuerdo.
Fotografiar una carrera es construir su historia.”
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El peso del equipo
Los retos tienen algo curioso.
A veces asustan.
A veces paralizan.
Pero cuando tienes detrás un equipo que confía en ti… las cosas cambian.
Recuerdo perfectamente sus palabras:
“Tranquilo. Pide lo que necesites. Incluso otro fotógrafo si hace falta. Yo llegaré para estar a tu lado. Pero estoy tranquilo… sé cómo trabajas y sé que todo saldrá adelante.”
Hay frases que te cambian el peso de los hombros.
Una de las ediciones más intensas
Aquella Panda fue fría.
Muy fría.
Nevadas.
Etapas duras.
Mucho trabajo.
Pero también fue una de las más especiales.
Laura y Josito entendieron el flujo de trabajo en tiempo récord.
Sus aportaciones fueron clave para seguir afinando el sistema.
Tener a Ester allí también aportaba algo muy necesario: energía, calma y perspectiva.
Y luego estaba Horacio.
Su llegada silenciosa.
Sin ruido.
Observando.
Con ese radar que tienen los que saben exactamente lo que está pasando.
Saber que estaba ahí, observando desde el rabillo del ojo, listo para ayudarte si algo se torcía… hacía que todo fuese más fácil.
Liderar en mitad del caos
Aquella Panda empezó con muchas dudas.
Un equipo nuevo.
Un rol nuevo.
Un sistema que tenía que seguir funcionando en mitad del caos de una carrera.
Pero terminó siendo una de las experiencias más intensas que he vivido dentro de la Panda Raid.
Fue mi primera edición como líder fotográfico y fotógrafo de carrera.
Y también una de las que más me enseñó.
“Los retos asustan… hasta que recuerdas que no estás solo.”
Más allá de la fotografía
Ese año me hizo sentir algo distinto.
No solo más parte de la familia Restarts Studio, sino también mucho más dentro de la familia Panda Raid.
Porque al final no se trata solo de hacer fotos.
Se trata de compartir kilómetros, decisiones difíciles, cafés rápidos antes de amanecer y risas cuando el día termina.
Ese año tocó cambiar el rol.
Pasar de correr detrás de los coches buscando acción, a parar y pensar en cómo construir la imagen de toda una carrera.
Fue otra manera de contar la historia.
Pero cuando miras atrás y ves que todo el equipo ha empujado en la misma dirección… entiendes algo importante.
Las carreras cambian.
Los roles evolucionan.
Los retos aparecen.
Pero cuando el equipo funciona… todo fluye.
Y entonces sabes que ya no estás solo haciendo fotos.
Estás ayudando a contar la historia de una carrera.
¿Te interesa este tipo de proyectos?
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